La figura de pie
- Profesos Blook

- 13 nov 2020
- 2 min de lectura
En post anteriores ya os hemos hablado sobre el dibujo de la figura, pero ahora vamos a ir un poco más allá. Acabáis de aprender un “medio de expresión”, pero vuestro uso de este conocimiento solo está empezando. De aquí en adelante tendréis que aprender a expresar vuestra propia personalidad, exteriorizando vuestro gusto particular en la selección de lo modelos, elección de poses, sentido dramático e interpretación, caracterización y ejecución técnica.
En el post vamos a enseñaros cómo dibujar la figura de pie. Toda esta información está extraída del libro "El dibujo de figura en todo su valor".

Demos el primer paso. Antes de que toméis el lápiz o saquéis una fotografía, o contratéis un modelo, debéis compenetraros con vuestro problema y con vuestro propósito. Debéis buscar una idea e interpretarla. Si la tarea entre manos requiere un dibujo diseñado para vender alguna cosa, preguntaos lo siguiente: ¿A quién debe atraer este dibujo?

También debemos de tener en cuenta que cuando trabajamos a lápiz, rara vez tratamos de lograr toda la escala de valores, cosa que hacemos al pintar. Cuando en el asunto hay luz brillante y sombra intensa, adoptamos un término medio, pero sugerimos algún tono en las áreas iluminadas de los materiales oscuros, haciendo la sombra bien intensa.

Con el segundo paso avanzáis hacia la interpretación práctica de la idea. Eliminad todo aquello que sabéis que no es práctico. Por ejemplo, no empleéis para una cartelera varias figuras de cuerpo entero porque sus expresiones no pueden ser transmitidas a distancia.
Hay una infinidad de poses. Los seres humanos se paran, se arrodillan, se agazapan, se sientan o se acuestan; pero hay mil maneras de hacer estas cosas. Sorprende, por ejemplo, cuántos modos hay de estar de pie.

Planead cuidadosamente la figura de pie, recordando que, aunque estar de pies es una pose estática, podéis sugerir que la figura es capaz de movimiento. Sólo cuando retratéis un momento de tensión, que demande rigidez en la figura, detendréis el movimiento latente. Para atenuar la sensación estática, poned el peso sobre una pierna, girad el torso, inclinad y girad la cabeza o dejad que la figura se apoye o esté soportada por algo. Una regla muy buena es no dibujar nunca la cara y los ojos mirando directamente hacia adelante y la cabeza perpendicular sobre los hombros, a menos que busquéis una definida actitud agresiva para expresar desafío, atrevimiento, o choque de una persona con otra. Procurad que la cabeza o lo hombros estén doblados o inclinados o ambas cosas a la vez.

En la figura de pie, todo debe ser aflojamiento, equilibrio y distribución de peso. Es preferible cualquier tipo de ademán, antes que las manos colgando inmóviles a los costados. Si dibujáis piernas que sean atractivas, aún en la pose de pie. Doblad una rodilla. Levantad un talón. Haced cualquier cosa menos mantenerlas como encoladas al suelo una junto a la otra.
Procurad que toda figura de pie haga algo más que estar de pie. Ensayad con la iluminación sobre el modelo para expresar mejor lo que habéis imaginado.
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